Saturday, December 10, 2011

Alto índice de inteligencia (IQ) en la infancia pueden predecir el consumo de drogas



Un estudio sugiere que los niños con un coeficiente intelectual alto puede ser más propensos a probar las drogas ilícitas como adolescentes y adultos

Niños inteligentes,  especialmente las niñas, pueden ser más propensos a experimentar con la marihuana, la cocaína y otras drogas ilícitas cuando sean mayores, según un nuevo informe.
En el estudio de cerca de 8.000 personas, quienes tenían un elevado coeficiente intelectual cuando tenían entre 5 y 10 eran más propensos a usar ciertas drogas ilícitas a la edad de 16 y 30 años de edad.
Los hallazgos aparecen en línea en la Revista de Epidemiología y Salud Comunitaria.
Exactamente por qué tener un alto coeficiente intelectual a la edad de 5 o 10 fomenta el uso futuro de drogas, no se entiende completamente. Pero los investigadores tienen una teoría. "Las personas con un alto coeficiente intelectual también se han encontrado para ser más abiertos a nuevas experiencias", dice el investigador del estudio, James White, PhD, en un correo electrónico.
El blanco es un investigador asociado en el Centro para el Desarrollo y evaluación de intervenciones complejas para el Mejoramiento de Salud Pública de la Universidad de Cardiff, Gales. La investigación ha sido desigual en cómo un alto CI infantil afecta el comportamiento en la edad adulta, dice White.
"Estudios anteriores han encontrado CI infantil de alta se asocia con conductas saludables sobre todo en la vida adulta, como tener una dieta saludable, mantenerse físicamente activo y no fumar", dice. "Sin embargo, otros estudios han encontrado altos CI infantil está relacionado con el consumo excesivo de alcohol y dependencia del alcohol en la vida adulta."
Las niñas con un coeficiente intelectual alto, en el estudio, con puntuaciones de CI alta a los 5 años tenían más del doble de probabilidades de haber consumido marihuana y cocaína a los 30 años que aquellos con coeficientes intelectuales más bajos a los 5 años.
Los hombres con puntuaciones de CI de alta a los 5 años eran un 50% más propensos a usar anfetaminas, un 65% más probabilidades de haber consumido éxtasis y un 57% más probabilidades de haber consumido varias drogas ilícitas a los 30 años, en comparación con aquellos que no se desempeñaron tan bien en las pruebas de CI a los 5 años de edad.
Los resultados se mantuvieron cuando IQ se midió a los 10 años.
Los trastornos psicológicos en la adolescencia, y su situación socioeconómica de adulto no afectó el riesgo del consumo de drogas ilícitas.

El estudio no fue diseñado para determinar con qué frecuencia los participantes consumieron drogas ilícitas. Se necesitan más estudios antes de que los investigadores puedan hacer conclusiones sobre la manera de mantener libres a los niños inteligentes del uso de drogas ilícitas en el futuro, dice White.

Bruce Goldman, director de los servicios de abuso de sustancias en el Hospital Zucker Hillside del Sistema de Salud de North Shore-LIJ en Glen Oaks, Nueva York, dice que el mensaje a los padres de los estudiantes de cuadro de honor está claro.

"No se deje llevar por el buen desempeño académico de sus hijos, para  pensar que no están experimentando con drogas"."Es un lugar común con sus compañeros y es ingenuo pensar que porque usted tiene un buen chico, inteligente que no van a ser curioso." De hecho, pueden incluso ser más curiosos y más propensos a buscar la estimulación que otros niños, dice. "Estos niños pueden ser más propensos a querer descubrir cosas por sí mismos."


Tuesday, December 6, 2011

¿CÓMO TRANSMITIR VALORES ETICOS A LOS NIÑOS PEQUEÑOS?



 Inculcar  valores éticos a los hijos es una propuesta que vale la pena. Frente a esta iniciativa, los padres deben comprender que educan al hijo fundamentalmente con la propia vida. Las acciones que realizan no son neutras:
Transmiten valores o anti-valores.
Para comunicar hábitos buenos, es importante que ambos padres:
• Tengan intencionalidad educativa: educar en valores reclama una postura activa para aprovechar todas las  oportunidades que brinda la dinámica familiar.
• Ejerzan la autoridad como un servicio y como un deber, además de una oportunidad de mejora personal.
• Fomenten que los hijos tengan iniciativa propia, sin sustituirlos por aquello que puedan realizar por sí mismos.
• Eduquen la  autoestima a través de la verdad: con elogios concretos y reales. El niño ira formando su propio auto-concepto.
• Dediquen tiempo a la educación de los hijos.
Los valores para esta etapa:
El orden; mediante el juego y la colaboración en casa.
La obediencia; ejerciendo la autoridad con responsabilidad y decisión. La sinceridad; demostrando amor a la verdad y ayudando a distinguir la fantasía de la realidad.
La generosidad; fomentado la preocupación por el otro.
La sensibilidad estética; ensenándoles a gozar de lo bello a través de los sonidos, los colores y las formas.
Los buenos hábitos; fomentando el arreglo y la higiene personal, no solo por satisfacción personal sino por respeto a los otros.
La trascendencia; el niño de esta edad goza de facilidad   para comprender su existencia.


PREVENCION DE ACCIDENTES CON NUESTROS HIJOS


                 
Los accidentes continúan siendo la primera causa de muerte en personas, desde  el primer año hasta los 21. Según los datos de Registro de Causas de Muerte, especialmente en países desarrollados, uno de cada tres niños queda con algún grado de discapacidad temporaria o definitiva, luego de sufrir un accidente. En este capítulo se detallan algunas herramientas concretas para tener en cuenta en situaciones que presenten mayor riesgo para la salud de los hijos.

Prevención en la calle

El 21 % de  la mortalidad por causas externas es producto de los accidentes de tránsito. Lo más frecuente es que un niño sea víctima como peatón; en segundo lugar como pasajero y en tercer lugar, como ciclista.

Evitar lesiones en automóviles

El niño pequeño debe viajar siempre en sillas de seguridad en la parte  trasera del vehículo. La utilización de una buena silla previene el 75 % de las muertes de niños como pasajeros en accidentes de autos.
 Hasta el primer año, la butaca debe estar orientada hacia atrás. A partir de año, la silla será ubicada de manera que el niño mire hacia el frente. Nunca ubique al bebe en el asiento delantero del auto, que tenga bolsa de aire del lado de acompañante y tampoco permita que un niño viaje adelante, sobre las piernas de un adulto.
 Los cinturones de seguridad que proveen los autos no están prepara dos para personas que pesan menos de 25 kilos. Por eso, cuando el niño deja de usar la silla para bebés, de ben sentarse sobre complementos que compensen su tamaño y peso y permitan que el cinturón lo sostenga sin provocarle lesiones.

Mitos sobre la seguridad de bebe en el auto

“A mi bebé 10 llevo en brazos porque es más seguro”.
En caso de choque, aun a 10 km por hora, un adulto es expulsado de su asiento hacia delante y la tendencia instintiva es abrir los brazos para frenar el impacto: en un solo segundo, usted abre los brazos y suelta al bebé.
“Solamente se necesitan sillitas Si se circula en rutas a gran velocidad”.
El 70 % de los accidentes ocurre en trayectos cortos, a menos de 15 kilómetros del domicilio y a de 50 km por hora. A esta velocidad, el choque es similar a la caída de en cuarto piso.
“Los niños no soportan viajar atados”.
Es una cuestión de hábito. Está demostrado que cuando al niño  se le acostumbra desde pequeño a viajar en sillita, lo tolera muy bien.

Evitar lesiones como peatones

Transporte al pequeño en un cochecito atado hasta que sea capaz de respetar las ordenes de los mayores.
Ensénele a detenerse en el borde de la acera y a mirar en ambos sentidos, si vienen o no autos por la calle. A partir de los cinco anos, comience a instruirlo en las señales de tránsito.
No lo deje jugar en la calle, llévelo a una plaza.

Evitar lesiones como ciclista

Su hijo siempre debe usar casco cuando está manejando una bicicleta. El casco disminuye en un 83 % las consecuencias de las caídas en bicicletas.
Asegúrese que el tamaño de la bicicleta sea el correcto. Una bicicleta demasiado alta genera inestabilidad.
Cómo  saber si el rodado es el apropiado? Si la parte delantera de ambos pies tocan el  piso con comodidad, entonces el tamaño de la bicicleta es el adecuado. Procure que el casco sea de la dimensión correcta. Un casco flojo no sirve y puede tapar la visión del niño

Prevención de caídas en el hogar

Luego de los accidentes de tránsito, las caídas dentro de la casa son el principal motivo de muerte en niños y adolescentes. Es importante instruirlo desde pequeños en el cuidado de sí mismo. Sin embargo, la responsabilidad es exclusivamente del adulto. La negligencia es el principal factor de riesgo.
Claves para tener en cuenta

·         Nunca deje al bebé solo en camas sin barrotes, en cambiadores, en sillones o en sillas. A partir de los cuatro meses empieza a darse vuelta y  moverse.
·         No ubique NUNCA una cama cerca o debajo de una ventana.
·         Coloque protecciones tipo reja, en las ventanas.
·         Coloque puertas abajo y arriba de las escaleras. Es un buen recurso atar unas campanitas o cascabeles para escuchar si el niño está jugando en esa zona
·         El andador (o andadera) para bebés no es recomendable porque el niño puede voltearlo, caerse de mismo o de las escaleras. Además el andador facilita que el niño alcance objetos pesados o calientes
·         El niño no tiene noción del riesgo hasta los cuatro años.

Electrocución-Quemaduras-Ahogamiento

Un menor de 5 años no debe estar jamás en lugares cercanos a generadores de calor o electricidad. Como primera medida, es indispensable tener un interruptor  de electricidad en los hogares. Si su hijo se electrocuta, desconecte la fuente de electricidad inmediatamente. No  toque al niño con sus manos, utilice un objeto seco, (no metálico, por ejemplo, una escoba) para despegarlo. Use insertos de plástico para cubrir las aperturas de enchufe que no se usan.
La curiosidad en el niño lo impulsa llevarse a la boca lo que está cerca de sus manos. Es importante que instruya a todos los integrantes de la familia para que dejen fuera de su alcance aquellos objetos que entre en la boca del pequeño.
No traslade a su bebé con una taza de algo caliente en la mano. A partir de los 3 meses de edad puede mover los puños e intentar manotear los objetos.
No deje cerca del borde de una mesa recipientes con líquidos calientes.
Cocine siempre en las hornillas de atrás.
Pruebe el agua de la bañera  antes de sumergir al niño.
 Cubra los enchufes con tapas.
 Esconda los cables de los artefactos eléctricos detrás de los muebles y no los deje desenchufados cerca de un enchufe.
Evite que su hijo juegue cerca de los electrodomésticos, como la nevera, el lavarropas, y horno de microondas.
 No permita que su hijo toque mojado cualquier artefacto que contenga electricidad.
Evite dejar en los cajones de la mesita de luz, botones, alfileres, ganchos de tejer, aros, anillos, monedas. Llaves pequeñas y horquillas de cabello.
Enséñeles a los hermanos mayores a dejar los juguetes en lugares altos. Los zapatitos de muñecas y las piezas de los juegos de mesa son muy atractivos.
 Corte en pedazos pequeños cualquier alimento que el niño vaya a ingerir.
Ponga especial atención en los frutos secos. Evite alimentar al niño con maní, nueces, avellanas, en su primer año de vida.
Mantenga las bolsas de plástico y los globos desinflados o rotos, lejos de los niños pequeños.

Asfixia,  Ahogamiento en piscinas, Envenenamiento

El niño pequeño no tiene el reflejo de levantar la cabeza si se está ahogando aunque el resto del cuerpo esté fuera del agua. Por eso, el bebé puede ahogarse en solo diez centímetros de agua. Si bien es un recurso útil ensenarles a nadar a los niños desde muy pequeños, hay que poner especial atención porque genera una falsa sensación de seguridad. Un niño de dos años que cae dentro de una piscina, no sabe salir solo de ella.
La creencia de que un niño no toma  un producto de limpieza por su desagradable sabor es falsa. Por eso, conviene instruir a toda la familia para  que deje fuera de su alcance todo elemento toxico.
No deje palanganas, baldes o bidones con agua.
Vacié la bañera inmediatamente después de sacar al niño de ella. Baje la tapa de los inodoros. Los niños pequeños tienen la cabeza muy grande en proporción al resto del cuerpo. Si se caen dentro del sanitario su peso no les permitirá salir.
Evite dejar juguetes atractivos del lado de la piscina.
No coloque artefactos eléctricos cerca de la piscina. Si cayera en el agua puede provocar electrocuciones.
Si tiene un perro, procure que el piso en donde se apoya la reja o el cerco sea de cemento. Los perros pueden escarbar debajo de la reja y dejar un espacio por donde pueda pasar el niño.
El botiquín de Medicamento debe estar a más de 1,50 m. altura y debe permanecer cerrado con llave.
Evite dejar medicamentos en las mesitas de noche.
Procure no tomar medicinas  frente a los niños, pueden pensar que son caramelos.
Mantenga el alcohol y los cigarrillos fuera del alcance.
Ubique los elementos de limpieza a una altura elevada.        Los niños no distinguen entre una botella de liquido de limpieza para baños  de una botella de gaseosa.
Mantenga los elementos de limpieza separados de las  alacenas. Ha habido casos de confusión entre productos de limpieza para hornos y productos de uso culinario.
Elimine plaguicidas, venenos y fertilizantes una vez utilizados.
Evite las bolitas de naftalina. Elija las que vienen en tamaños grandes o dentro de recipientes inviolables.
Si le gustan las plantas, infórmese sobre las que no son venenosas.
La pileta (piscina) debe estar siempre cercada. Las rejas deben tener una altura de 1,50 metros y los barrotes, una separación de 12 cm. entre cada uno.
La puerta hacia la pileta debe incluir una sobrepuerta de 1,20 m. de altura que debe permanecer siempre cerrada. Los adultos pueden pasar por encima.
La puerta tiene que tener llave o candado. La llave debe estar en manos del adulto. En muchos casos, los niños se ahogan porque el hermano mayor abrió la puerta de acceso y se olvido de cerrarla.
No dejar sillas cerca de la reja, o sillas plásticas livianas al alcance de los niños. Si es necesario, conviene apilarlas y atarlas para complicarles su traslado.
El agua de la pileta (piscina) debe estar siempre transparente, aun en invierno

                 Primeros Auxilio- Actitud ante una Emergencia

Compórtese tranquilo y sereno en una situación de emergencia.
Pida ayuda. Recuerde Llevar con usted  los teléfonos de emergencia.
Tienen prioridad las siguientes: hemorragias, ausencia de pulso y respiración, envenenamiento, conmoción o shock, cualquier lesión en los ojos.
Revise si tiene pulso, si respira y cómo lo hace. Si el conducto respiratorio (nariz o boca) está obstruido por secreciones; Si sangra; si tiene movimientos convulsivos.
No levante a la persona a menos que sea estrictamente necesario si se sospecha de alguna fractura.
 No le ponga alcohol al accidentado en ninguna parte del cuerpo.
No le de  líquidos
Controle la hemorragia si la hay.
Mantenga la respiración del herido.
Evite el pánico.
Inspire confianza.
No haga más de lo que sea necesario hasta que llegue la ayuda profesional.

PATALETAS INFANTILES


                                             
A pesar que las pataletas constituyen una conducta frecuente entre los dos y los tres años de edad, es fundamental que los padres sepan manejarlas y no cedan ante ellas. Saber por qué los niños tienen pataletas y conocer la forma de actuar cuando estas ocurren, ayuda a evitarlas.
 ¿Por qué son las pataletas?
Entre los dos y tres años no es de extrañar que un niño cuando no logra lo que desea grite, se tire al suelo, de patadas y manotazos. Es decir, tenga una pataleta.
Podemos definirlas como una forma en la que algunos niños reaccionan ante una negativa a una petición o deseo, o como el modo en que expresan su frustración e independencia.
Sus causas son varias y los padres pueden prevenirlas o actuar ante ellas con determinadas conductas, pero siempre aderezadas con paciencia y cariño.
¿Por qué los niños tienen pataletas?
Las pataletas pueden deberse tanto al carácter como  a la educación recibida. Aunque no todas se pueden evitar, si se puede influir en la frecuencia e intensidad, según los padres vayan enseñando a su hijo a expresar sus sentimientos y a manejarlos.
Cuando un niño tiene una pataleta, no lo hace con la intención de hacer sufrir sino que forma parte de su desarrollo. Es una forma de reaccionar al no saber expresar con palabras lo que sienten, por lo que lo exteriorizan con rabia y frustración. También lo hacen como medio para conseguir algo.
Otra de las principales causas es la necesidad que tiene el niño de llamar la atención o de poner a prueba los limites y reglas establecidos por sus padres. Rara vez el niño tiene pataletas cuando no están sus padres u otra persona que habitualmente cuiden de él. Lo normal es que se produzcan cuando los padres están ocupados, hablando con amigos o haciendo cualquier cosa que les impida dedicarse  exclusivamente a ellos.
Otras veces aparecen porque el niño está excesivamente cansado, muy excitado, enfermo  o enfadado, siendo más difícil para el controlar sus  emociones en estas circunstancias.
En cualquier caso, los padres nunca deben ceder ante esta reacción de su hijo. El niño debe  de aprender que es una conducta inaceptable, que no cambiara la forma de pensar  de sus padres y con la que no conseguirá nada.
¿Cómo actuar ante esta conducta?
Lo mejor es ignorar al niño, no tenerlo en cuentas. Como el objetivo de la pataleta es llamar la atención, lo más recomendable es dejarlo solo (siempre que no haya ningún peligro). Es la forma más rápida de que cese la pataleta. Si no hay nadie que la presencie, no tiene sentido para el niño.
No ceder ante ellas. Hay que ser coherentes, no podemos poner reglas y limites y posteriormente ceder porque la situación sea violenta o porque despierte en nosotros compasión y malestar al verlos tan alterados. Si cedemos, lo único que lograremos es que el niño aprenda a manipular a sus padres y que logre su objetivo, con lo que estaremos dando lugar a que se repitan.
Cuando el niño recupere su comportamiento normal debemos hablar con él y explicarle lo inapropiado de su conducta. En ningún momento debemos tratar de hablar con él en el momento de la pataleta, solo empeoraremos la situación.
No debemos golpear al niño ni castigarlos, solo aumentaríamos la duración de esta. Nos limitaremos a esperar que se le pase.
Si tras una pataleta, muestra arrepentimiento o comprobamos que ya no son tan frecuentes porque empieza a entender que no es el mejor modo de conseguir algo, debemos elogiarle y animarle a mantener ese tipo de conducta.
Para algunos padres la situación resulta más complicada si es en un lugar público y con la presencia de desconocidos o extraños. Ante estas circunstancias, lo mejor sería coger al niño y llevarlo a algún lugar donde haya menos gente y esperar a que se le pase.
Los padres deben prestarle especial atención cuando no tenga pataletas o reforzarle y elogiarle cualquier conducta positiva que pueda tener. Piense que su hijo también utiliza las pataletas para llamar su atención. Demuéstrele que usted estará más entregado a él cuando este mantenga un buen comportamiento.
Para poder evitar, es necesario conocer en que circunstancia suelen producirse y con qué frecuencia. Tratar de establecer un patrón en ellas. Siempre habrá situaciones y momentos en los que es más probable que ocurran. Si el niño tiene una tendencia a enfadarse y frustrarse cuando se enfrenta con tareas o actividades superiores a sus capacidades, o cuando intenta jugar con un juguete demasiado complicado para él, debemos evitar estas situaciones y buscar aquello que pueda lograr en realidad.
Debemos ayudarlo cuando observamos que no sabe o no puede continuar ante una situación concreta. No se trata de hacer las cosas por  él, sino de ofrecerle una pequeña ayuda o alternativas. Por ejemplo, podemos ayudarle cuando no logre encajar la pieza de un puzzle o ayudarle a buscar un juguete que no encuentra. Así evitaremos que se enfade innecesariamente.
Si sabemos que nuestro hijo se altera demasiado ante determinadas circunstancias, como puede ser el cansancio o la excitación que puede producirle el haber pasado jugando una tarde también con varios amigos o a la visita de un familiar, debemos adelantarnos a la pataleta y calmarlo antes de que esto ocurra.

DE LA CUNA A LA CAMA


                                             
 El paso de la cuna  a la cama es un momento importante tanto para el niño como para los padres. Es uno de los primeros pasos hacia la independencia ya que a partir de este momento el niño podrá salir de la cama cuando quiera.
 Características de la cama.
 La cama puede ser de madera o de metal. Debe de cumplir una serie de condiciones:
- Debe ser ampliada para permitir una buena movilidad de piernas y brazos.
- La plataforma donde se apoya el colchón debe de ser firme y debe de tener varias posiciones, de forma de que cuando el niño vaya creciendo podamos ponerla más baja.
-Las paredes laterales estarán formadas por barrotes  con una altura de unos 70 u 80 cm., y tendrán una separación que impida que el niño pueda sacar la cabeza entre ellos, pero debe permitir una  amplia visión al niño. Las paredes del cabecero y los pies pueden estar formadas por barrotes o paneles enteros.
El colchón tanto de la cuna como de la cama debe ser firme. Debemos evitar los colchones excesivamente blandos. No deben usarse almohadas.
 ¿A qué edad los debemos pasar de la cuna a la cama?
 El paso de la cuna de la cama del niño va a estar determinado con el desarrollo del niño. El momento apropiado es cuando el niño es capaz de levantarse y saltar por encima de los barrotes. Esto ocurre, generalmente, hacia los dos años.
A esta edad el niño puede sentirse incomodo en un espacio tan pequeño y, además, puede ser peligroso si mete las piernas o brazos entre los barrotes.
Es recomendable hacer el cambio hacia la cama de forma progresiva. Podemos comenzar con las siestas. No conviene hacer el traslado con la llegada de un hermano.

Medidas  de seguridad.
 Debemos tomar una serie de medidas de seguridad para que no haya accidentes.
En la cama: durante los primeros meses, se puede colocar una barandilla de seguridad para impedir que se caiga al suelo, especialmente si la cama es más alta de lo normal. Además, como el niño puede levantarse solo, habrá que procurar que no haya obstáculos en su camino para que pueda deambular libremente.
En la cuna: Asegúrese de que el colchón de la cuna encaje perfectamente. Nunca coloque una cuna cerca de una ventana.